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Djurens Rätt es la organización más importante de Suecia para los derechos y la protección de los animales. Trabajamos para conseguir un mundo donde se respete a los animales como individuos sensibles con derecho a su propia vida.

DJURENS RÄTT: EL DERECHO DE LOS ANIMALES

Luchar sin descanso por los animales es el pilar de Djurens Rätt y así lo ha sido desde su fundación en 1882. A diario Djurens Rätt se dedica a presionar a los políticos, tanto a nivel nacional como municipal, a las autoridades, a los políticos y las instituciones de la UE y a las empresas. A diario intentamos formar al público con artículos de opinión, interacciones en las redes sociales, nuestra extensa gira de verano y a través de nuestras campañas. Trabajamos para marcar una diferencia significativa para la mayor cantidad de animales posible.

Djurens Rätt depende del apoyo voluntario para poder ayudar a los animales. Son los socios y los donantes quienes, juntos, constituyen Djurens Rätt y llevan adelante el trabajo. Juntos somos un movimiento fuerte en crecimiento que lucha por los que no tienen voz propia.

¿Qué hacemos?

Trabajamos por todos los animales que sufren en los experimentos, en las fábricas de animales de la industria alimentaria y en las jaulas de las granjas peleteras, y por todos los animales que de alguna manera son explotados por el ser humano, lo cual les impide desarrollar sus conductas naturales.

En Djurens Rätt trabajamos para conseguir un cambio tanto en la actitud como en la legislación para mejorar el estatus de otros animales según nuestra filosofía. Queremos acabar con todas las actividades de la sociedad que en gran medida van en contra de los intereses de los animales. Y mientras sigan existiendo, por lo menos tenemos que mejorar las condiciones de los animales. Djurens Rätt da prioridad a los siguientes campos: experimentos en animales; animales en la industria alimentaria; la producción peletera y el veganismo/consumidor.

Djurens Rätt es de manera tajante un movimiento antiviolencia, ya que pensamos que ni los humanos ni los animales deben ser víctimas de la violencia. A través de la formación democrática de opinión, las influencias políticas y los cambios de actitud, queremos alcanzar nuestra meta: una sociedad que no oprima a los animales. Sobre todo actuamos en Suecia, pero colaboramos con otras organizaciones y redes internacionales y de la UE.

Somos políticamente imparciales y nuestra organización está creada según los modelos clásicos de los movimientos sociales, con las federaciones locales como base y un consejo nacional como órgano rector. El consejo nacional se reúne cada dos años y elige una junta directiva que cuenta con una federación nacional con personal asalariado y equipos de trabajo.

¿Qué pensamos?

Las relaciones entre humanos y animales tienen sus cosas buenas y sus cosas malas. Debido a que el ser humano tiene el poder, la relación realmente está condicionada por el interés del humano. Pero el poder no da derechos.

Los animales, al igual que los humanos, son seres vivos con sentimientos y tienen intereses y necesidades que hay que satisfacer. Desde el punto de visto biológico, el humano también es un animal, por lo que la definición correcta en realidad sería «el humano y otros animales». El humano tiene la opción de elegir entre hacer el bien o el mal, algo que conlleva una responsabilidad especial hacia sus seres hermanos.

La capacidad de percibir sensaciones, de sentir dolor y deseo es algo que todos los animales tienen en común. Esta capacidad hace que un ser tenga ciertos intereses, como por ejemplo, el interés de no sufrir. El sufrimiento puede manifestarse de muchas formas, tanto de manera física como psíquica. El estatus moral de un ser no se define por su inteligencia, sino por su capacidad de sentir.

Mucha gente cree que solo tenemos que respetar a otros animales como especies o poblaciones enteras. Pero el sufrimiento es algo percibido por seres individuales, no por especies, por lo que debemos centrarnos en el individuo en sí. La causa del sufrimiento no solo varía entre especies, sino también entre individuos.

Los animales tienen que poder vivir de una manera que les permita expresar su conducta natural conforme a sus propias necesidades específicas. El objetivo debe ser que los animales no sean explotados por los humanos de una manera y con unos fines incompatibles con sus propios intereses como individuos.

La comunidad humana y la moralidad actual deben ser más solidarias y permitir que otros animales también sean tratados con consideración, compasión y respeto.

Esta es la visión detrás de nuestro lema: ¡Por una sociedad que no oprima a los animales!

Compromiso local e internacional

Las federaciones locales, junto con algunos socios/simpatizantes particulares, son los que llevan a cabo la mayoría del trabajo de campañas e información. La documentación y la coordinación de las campañas, así como la elaboración de informes bien fundados científicamente, son sobre todo responsabilidad de la federación nacional.

También trabajamos fuera de Suecia. Una parte importante de ese trabajo es intentar presionar a los políticos de la UE para conseguir una mejor protección de los animales. Lo hacemos a través de campañas comunes en Europa y a través de grupos de presión como la organización Eurogrup for Animals, de la que somos socios. Djurens Rätt también forma parte de la Coalición Europea para la Abolición de los Experimentos en Animales (CEAEA) y de la Alianza contra las Pieles (FFA por sus siglas en inglés). Aquí puedes leer más sobre nuestras colaboraciones internacionales.

FINANCIACIÓN

Djurens Rätt depende del apoyo voluntario para poder ayudar a los animales. En otras palabras, son los socios y los donantes quienes, juntos, constituyen Djurens Rätt y llevan a cabo su labor. Es gracias a las cuotas de los socios, las herencias y otros tipos de donaciones que Djurens Rätt puede alzar una voz fuerte a favor de los animales.

Djurens Rätt tiene una cuenta bancaria que comienza con el número 90, lo que significa que estamos bajo la supervisión de la asociación sueca de control de recaudaciones Svensk Insamlingskontroll. Uno de los requisitos para obtener una cuenta «90» es que un mínimo del 75 % de los ingresos se destine a actividades directas durante el mismo año. Djurens Rätt también forma parte del consejo sueco de recaudación de organizaciones voluntarias (FRII por sus siglas en sueco), que agrupa a muchas de las grandes organizaciones de ayuda voluntaria de Suecia.

¿Dónde va el dinero?

Djurens Rätt trabaja en varios sectores. Realizamos labores de formación de opinión de la sociedad y establecemos contactos con muchas empresas para animarlas a desarrollar su actividad de una manera más respetuosa con los animales. Queremos que le resulte fácil al consumidor elegir opciones que respetan a los animales. Gran parte de nuestro trabajo consiste en hacer presión política: a través del contacto directo con los políticos y también a través de diferentes grupos de referencia ante las autoridades.

La mayoría del trabajo de Djurens Rätt es llevado a cabo por nuestros voluntarios en todo el país, pero también disponemos de personal asalariado. Todo el dinero recaudado por Djurens Rätt se destina a las actividades de la organización. Ese dinero lo financia todo: desde materiales impresos y encuestas públicas hasta campañas y salarios. Gracias a ese dinero, la organización puede salir a la calle a hablar en persona con miles de individuos, tener una notable presencia en las redes sociales, organizar seminarios destinados a políticos y a otros responsables, participar en grandes colaboraciones internacionales y mucho más. Las cuotas de los socios, las herencias y otros tipos de donaciones son los que hacen posible que Djurens Rätt siga adelante con su trabajo.

HISTORIA

La Sociedad Nórdica de Lucha Contra el Maltrato Científico de los Animales fue fundada el 7 de octubre de 1882 en el Palacio Real de Estocolmo por Johan Christopher Lembcke, en aquel entonces consejero de comercio y posteriormente ministro, por invitación de la princesa Eugenia. Unos días más tarde, el 11 de octubre, se celebró la reunión inaugural de la recién fundada organización en el insigne hotel Rydberg en la plaza Gustav Adolfs torg de Estocolmo.

La princesa Eugenia fue la primera socia de la organización y Adolf Leonard Nordwall de Strängnäs fue el primer presidente. Nordwall falleció en 1892 y la Sociedad Nórdica entró en una época de poca actividad hasta el año 1900, cuando llegó una nueva dirección en forma del matrimonio formado por Elna y Christian L. Tenow, que, a diferencia de Nordwall, abogaba por una dieta vegetariana no solo por el bien de los animales, sino también por el bien de la salud.

En 1902, Elna Tenow creó la revista Medlemsbladet (El boletín del socio), que cambió de nombre a Djurens rätt en 1909, y que hoy en día sigue siendo el órgano de la asociación. La cantidad de socios de la Sociedad Nórdica aumentó rápidamente y en 1904 llegó a tener casi ¡10 000 socios!

Nadie de las nuevas generaciones tomó el relevo cuando los Tenow dejaron su puesto y las mismas personas que estuvieron en activo al comienzo del siglo XX se quedaron en la junta directiva hasta los años 40, cuando de nuevo un matrimonio tomó las riendas de la dirección de la Sociedad Nórdica. Fue el matrimonio compuesto por Johan y Ellen Börtz. Johan fue elegido presidente en el año 1951 y no renunció hasta 1976, cuando tenía 77 años. Ellen fue la secretaria de la junta, llevaba la administración, era la redactora de la revista y ella misma escribía varias cartas al director.

Los folletos fueron la manera más directa de llegar a la gente para contar el sufrimiento de los animales durante los experimentos. Gracias a estos folletos, la cantidad de socios empezó a aumentar después de haber llegado a unos mínimos nunca vistos (apenas 700 socios a principios de los años 50). En 1959 se fundó la primera federación local, en Motala, y en aquel momento los socios ya habían sobrepasado los 3000.

La Sociedad Nórdica experimentó un gran avance en 1970, cuando por segunda vez cambió de nombre y pasó a llamarse Sociedad Nórdica Contra los Experimentos Dolorosos en Animales. La cifra de socios subió a más de 7000. Se trataba de una nueva generación que no solo luchaba contra los experimentos, sino que también cuestionaba la propia opresión hacia los animales.

La asociación tuvo mucho éxito durante los años 80. En 1985 Djurens Rätt tuvo más nuevos socios que nunca, con más de 15 000 personas adscritas. En 1990 la Sociedad Nórdica llegó a batir su récord: 64 817 socios. Durante esta década exitosa, Birgitta Carlsson (1977-1993) fue la presidenta de la organización.

La década de los 90 hizo que Djurens Rätt se comprometiera con más causas aparte de los experimentos en animales. El concepto de derecho animal se hizo popular gracias a Lisa Gålmark, que trabajaba para Djurens Rätt. Había llegado una nueva generación que enseguida se ponía del lado de los animales haciéndose vegetarianos o veganos.

En 1999 el consejo nacional —el órgano rector de la organización— aprobó el cambio de nombre de la Sociedad Nórdica Contra los Experimentos Dolorosos en Animales a la Federación Djurens rätt (El derecho de los animales).

ÉTICA ANIMAL

En Djurens Rätt opinamos que todos los seres sensibles tienen derecho a vivir su vida sin opresión, coerción o abuso. Pueden parecer derechos obvios, pero no lo son para todos los individuos. Las condiciones son bien distintas, por ejemplo, para los que caminan a cuatro patas o los que ponen huevos.

Especismo

En nuestros tiempos se suele hablar de que no debe discriminarse a las personas solo porque tengan cierto color de piel o porque pertenezcan a un sexo en concreto, aunque todavía queda mucho trabajo por hacer en este ámbito. Sin embargo, la discriminación sistemática basada en la especie (especismo) casi nunca se cuestiona. Examinémoslo más de cerca. Los humanos tenemos una posición especial. Tenemos la posibilidad de elegir entre hacer el bien o el mal. Nuestra capacidad de planificar y analizar conlleva una responsabilidad hacia nuestros seres hermanos. Todos los que han tenido una relación cercana con otro animal saben que, al igual que los humanos, sienten alegría y pena. Es razonable pensar que ellos también quieren sentir alegría y que quieren evitar la pena y el sufrimiento. Entonces, ¿no deberían tener derecho a ello?

¿Por qué los animales deben tener derechos?

Un argumento que se escucha muy a menudo es que solamente los humanos debemos tener derechos porque somos más listos. Pero no es verdad. No todos los humanos son más listos que los animales. ¿Y por qué debería ser importante el grado de inteligencia? Si es así, ¿qué pasa con los derechos de los humanos menos inteligentes, como por ejemplo, los bebés o las personas con demencia senil? ¡Por supuesto que todos deben tener los mismos derechos independientemente del grado de inteligencia!

Otro argumento es que siempre hemos explotado a animales. Pero algo no se convierte en moralmente aceptable solo porque lo hayamos hecho siempre o porque sea una costumbre. En ese caso, ¿qué diríamos de la guerra o el racismo? ¿Son aceptables solo porque han existido durante mucho tiempo?

Un tercer argumento es que pertenecemos a especies diferentes. Pero la especie solamente es un concepto biológico. Las clasificaciones por especie dicen tan poco sobre cómo tratar a los individuos como las clasificaciones por etnia o por sexo.

Djurens Rätt trabaja para conseguir una sociedad que no oprima a los animales, una sociedad que vele por los intereses de todos los individuos, sea cual sea la especie. ¡Los animales tienen derechos!

LA CAPACIDAD MENTAL DE LOS ANIMALES

Para mucha gente es indiscutible que los animales tienen sentimientos y la capacidad de percibir sensaciones. Aunque estamos de acuerdo en eso, hay muchas cosas sobre la vida interior de los animales que la mayoría desconoce. Hoy en día hay una gran cantidad de estudios que demuestran la capacidad de los animales de reflexionar, resolver problemas, comunicarse y mostrar empatía.

Existen decenas de miles de especies de vertebrados, y solamente unas pocas han sido objeto de estudios suficientemente exhaustivos como para sacar conclusiones sobre sus capacidades mentales. Sobre todo se han hecho estudios sobre primates, ratas, palomas, ratones y, últimamente, también sobre perros y cornejas, pero existen muy pocas investigaciones sobre los animales que son explotados en la industria alimentaria. Hay muchísimas especies sobre las que no sabemos casi nada. Esto significa que tenemos que tener mucho cuidado antes de hacer suposiciones sobre lo que los animales saben y lo que no, o sobre lo que es capacidad única de los humanos.

El hecho de que los animales sean seres conscientes es la base de todo el trabajo de Djurens Rätt. Está mal herir o matar a animales y su vida o muerte son importantes justamente porque tienen esa capacidad de sentir emociones como alegría o dolor.

Herir o matar a alguien que no puede sentir, como un árbol, es algo muy diferente a herir o matar a un ser consciente. La capacidad de percibir emociones positivas o negativas, como dolor, miedo, alegría o curiosidad, hace que la forma de tratar a los animales sea tan importante. También es el fundamento para concederles el derecho a la vida.

El punto de partida para Djurens Rätt es que los animales no humanos, al igual que los humanos, son seres conscientes que perciben sensaciones. A veces se usa el argumento de diferentes cualidades mentales, llamadas «inteligencia», para dar más valor o más derecho a la vida a los humanos que a otros animales. La inteligencia es un concepto poco definido que únicamente se basa en cierto tipo de pensamiento humano, pero no es la inteligencia la que nos hace poder sentir sufrimiento o alegría. Nuestras capacidades mentales sí tienen importancia para nuestras necesidades e intereses.

Un mejor conocimiento sobre las capacidades mentales de otros animales quizás pueda llevar a un mayor respeto y entendimiento de nuestros seres hermanos en la Tierra. Normalmente nos reconocemos en los que son parecidos a nosotros y somos capaces de sentir empatía con ellos. Por eso queremos hacer hincapié en las cualidades que los humanos compartimos con otras especies, pero también es importante recordar que otros animales tienen otras capacidades que nosotros no tenemos y que quizás son incluso más importantes para ellos.

ANIMALES EN LA INDUSTRIA ALIMENTARIA

La industria alimentaria es el sector donde más se usan animales, bien para la producción de alimentos, bien para que ellos mismos se conviertan en alimentos. En un año se mata a alrededor de 100 millones de animales en la industria alimentaria sueca.

La división anterior realmente es innecesaria, ya que los animales que se usan para la producción de huevos y leche también son sacrificados una vez que han cumplido su propósito. Esto normalmente sucede después de pocos años o incluso tras periodos más cortos, a causa de una cría agresiva y un ritmo de producción alto. Algunos de los animales que se matan para convertirlos en alimentos en Suecia son peces, pollos y cerdos. Todos estos animales tienen en común que sienten dolor y sufrimiento. Los peces, por ejemplo, no chillan como los cerdos, pero no significa que no sufran cuando son capturados y asfixiados en el aire.

A la mayoría de la gente le afecta cuando ve en las noticias como los animales sufren en los transportes o como son maltratados en los mataderos. Después de este tipo de noticias suele haber una ola de debates y cartas de espectadores indignados que piden más control y normas más estrictas. En Djurens Rätt luchamos por este tipo de mejorías en las condiciones de los animales, pero no nos conformamos con eso. Creemos que cualquier tipo de cría de animales para la industria alimentaria significa un abuso inaceptable de los animales porque les arrebata sus propias vidas. ¡Los animales no son comida!

EXPERIMENTOS EN ANIMALES

En muchos sectores de investigación y formación, en la industria farmacéutica y en otros ámbitos parecidos se hacen experimentos en animales. Se usan animales para experimentos en los que no sería ético usar humanos. Significa que los experimentos conllevan demasiados riesgos, daños o demasiado sufrimiento para poder hacerlos en humanos. Pero tampoco es ético hacer estos experimentos en otros animales, ya que ellos también sienten dolor y sufrimiento.

Muchos de los experimentos que se llevan a cabo hoy en día son muy dolorosos y causan grandes sufrimientos en los animales, algo que es inaceptable. Sin embargo, el sufrimiento no se limita a los experimentos en sí. Las condiciones de vida de estos animales normalmente son muy precarias, dado que se ven obligados a vivir en espacios pequeños con falta de estímulos. Cada vez más animales son manipulados genéticamente y se usan como modelos de diferentes enfermedades del ser humano. Es decir, estos animales son diseñados para desarrollar enfermedades. En Djurens Rätt trabajamos para abolir todo tipo de experimentos en animales que sean contrarios a los intereses del animal.

No quiere decir que estemos en contra de la evolución científica o médica. En la actualidad existen varias alternativas sofisticadas que sustituyen a ciertos experimentos en animales. Estos métodos muchas veces se basan en células humanas o en modelos o datos humanos y por eso pueden dar buenos resultados al predecir los efectos en los humanos. Por desgracia, hoy en día no existen alternativas para sustituir a todos los tipos de experimentos en animales. Una de las razones es porque no se invierte el dinero suficiente para encontrar nuevos métodos sin animales. El hecho de que no haya alternativas a los experimentos en animales no significa que los humanos tengamos derecho a usar a los animales. ¡Los animales no son objetos de experimento!

ANIMALES EN LA INDUSTRIA PELETERA

En la industria peletera se cría y se mata a animales con el único fin de que los humanos vistan sus pieles. En Suecia se mata aproximadamente a un millón de visones al año solo por su piel. También se cría a una pequeña cantidad de conejos para la producción de pieles. Estos animales viven en jaulas pequeñas y sus condiciones de vida distan mucho de la vida que tendrían en libertad. En 2001 se empezó a desmantelar la cría de zorros gracias a la implantación de una normativa más estricta y en 2014 sucedió lo mismo con las granjas de chinchillas.

Suecia exporta pieles por un valor de aproximadamente 270 millones de coronas(unos 27 millones de euros) al año (1). Casi todas las pieles que se producen en el país son exportadas y las pieles que se venden aquí son importadas. También se venden pieles de animales salvajes que han sido capturados con trampas y que han muerto de una manera muy cruel.

Aquellos abrigos largos de piel que se veían antaño por suerte ya no se ven tan a menudo y es un avance. Por desgracia, la disminución de la venta de abrigos se compensa con una mayor venta de detalles de piel en chaquetas, gorros, botas, juguetes y otros productos. Para los animales no se trata de detalles, se trata de sus vidas. Djurens Rätt trabaja para que los animales puedan seguir con sus pieles y se prohíba todo tipo de granjas y producciones peleteras. ¡Los animales no son ropa!

TRABAJO INTERNACIONAL

Los derechos de los animales son un tema que hay que destacar en todos los países del mundo y por eso Djurens Rätt colabora con otras organizaciones animalistas en el mundo.

Las condiciones de los animales en Suecia se ven afectadas por lo que pasa en otras partes del mundo y viceversa. Ya que Suecia forma parte de la UE, en Djurens Rätt hacemos un gran esfuerzo para presionar en las decisiones de la Unión en cuestiones relacionadas con animales. Lo hacemos a través de campañas en común con otras organizaciones europeas y a través de grupos de presión. Djurens Rätt también forma parte de varias organizaciones paraguas internacionales y de organizaciones que se centran en algún asunto en particular.

¡Los animales tienen que tener derechos en todos los países! Por eso, en Djurens Rätt llevamos a cabo nuestro trabajo internacional.

CONSUMIDORES RESPETUOSOS CON LOS ANIMALES

Por una sociedad donde los animales no sean considerados mercancía.

Los animales son explotados porque existe una demanda de productos animales y la industria hace todo lo posible para estimularla y mantenerla con una publicidad constante. Si consumes de manera respetuosa con los animales, puedes ayudar a mejorar la situación. Cada elección respetuosa que hagas significa salvar a los animales de sufrimiento y opresión.

Como consumidor puedes jugar un papel importante al pedir productos sin animales. Cuanta más gente reclame productos éticos desde el punto de vista animal, mayor será la oferta de productos sin animales. Atrévete a exigir a las empresas que asuman su responsabilidad ética por el bien de los animales.

Elige vegano

La comida es una de las elecciones más importantes que puedes hacer en el día a día porque la industria alimentaria es el sector donde se explotan más animales. En la actualidad, uno de cada diez suecos come comida vegana y, en los últimos años, ha aumentado de manera significativa el interés por la dieta vegana. Si eliges una dieta vegana, puedes salvar a miles de individuos durante tu vida. Además, la comida vegana es sana, nutritiva, variada y muy sabrosa.

Material animal en nuestro día a día

Los animales también se usan para muchos otros productos como ropa, cosméticos, artículos de higiene, muebles y velas. También hay una larga lista de productos de cosmética y domésticos que han sido probados en animales. Por suerte hay muchísimos materiales que no conllevan el abuso de animales. En Djurens Rätt queremos facilitar la compra de productos que no contengan partes de animales o que no hayan sido fuente de sufrimiento para los animales.

¡Los animales no son mercancía!

LOS ANIMALES COMO ENTRETENIMIENTO

Por una sociedad donde los animales no sean considerados un entretenimiento.

En un gran número de sectores se usan animales para la diversión de las personas. Son exhibidos en parques, entrenados para actuar en circos o torturados hasta la muerte en corridas de toros. Además, en algunos casos, como la hípica y las carreras, hay un gran interés económico. Los animales también salen muy a menudo en películas y en anuncios publicitarios. Incluso el sector turístico gana mucho dinero exponiendo a animales, por ejemplo, para hacerse fotos o pasear a caballo. En otros casos hablamos de prestigio y honor, como en el caso de exposiciones, concursos y deportes. Todos tienen en común que usan animales para la diversión del ser humano. Un animal no tiene ningún interés en ser transportado u obligado a hacer piruetas.

Los animales son seres sensibles con sus propias necesidades y sus propios intereses. En Djurens Rätt queremos que se tome en serio a los animales y sus intereses y luchamos contra todo tipo de abuso animal por diversión. ¡Los animales no son un entretenimiento!

LOS ANIMALES COMO MIEMBROS DE LA FAMILIA

Hoy en día te puedes comprar un animal de la misma manera en que compras un coche o una tele. El animal se convierte en una pertenencia y te puedes deshacer de él o incluso matarlo si ya no lo quieres tener. Muchos animales son desatendidos, maltratados y abandonados por los humanos que deberían cuidar de ellos. Quizás no se lo pensaron bien antes de comprarlo, ese cachorro mono de repente creció, se cansaron de cuidarlo o se dieron cuenta de que alguien de la familia tenía alergia.

El tráfico ilegal de animales es otro problema importante. El tráfico ilegal normalmente conlleva un gran sufrimiento para los animales en cuestión y también significa un riesgo de contagio para otros animales y para los humanos. Los «animales exóticos» (es decir, animales de otras partes del mundo) y los perros son los animales con los que más se trafica. Por otra parte, los animales exóticos no deben estar en Suecia porque no viven a gusto en nuestro clima.

En Djurens Rätt pensamos que los animales de compañía deben tener el estatus de miembros de la familia. Estamos en contra de la cría comercial de animales, que va en contra de sus propios intereses. No realizamos labores de recolocación de animales, pero animamos a todo el mundo que tenga pensado coger una mascota a que adopte a un animal que necesita un nuevo hogar, en vez de acudir a un criadero. También hay que tener en cuenta si disponemos del tiempo, los cuidados y el cariño que el animal necesita. ¡Los animales no son pertenencias!

CAZA

Por una sociedad donde los animales no sean el blanco.

En Suecia se mata a más de un millón de animales al año durante la época de caza y, además, se desconoce la cantidad de animales que resulta herida. Los animales más cazados son ciervos, alces y liebres. También se cazan depredadores como lobos y zorros. Hasta en el mar hay cazadores que cazan focas y, en algunos países, incluso ballenas y delfines. Ni en zonas protegidas ni durante la cría pueden estar en paz los animales. En parques y reservas naturales también se hacen cacerías y la llamada caza protegida está permitida para varias especies incluso durante el periodo de cría de los animales.

En la caza de estos animales se usan varios tipos de armas, sobre todo rifles con balas o perdigones, pero también se emplean otros métodos como trampas, lazos y arpones e incluso recurren a la ayuda de otros animales. La caza mata y hiere no solo a presas, sino también a otros individuos animales. Incluso los animales usados como herramientas en la caza llegan a morir. Entre estos se encuentran los perros que mueren por las balas de los cazadores, que son matados o heridos por otros animales o son víctimas de accidentes de tráfico.

DERECHO

Por una sociedad donde los animales tengan derechos jurídicos.

Hoy en día, cuando alguien comete un delito contra un animal no hay nadie que pueda representarlo o ser su voz en un juzgado. Es algo que nosotros en Djurens Rätt queremos cambiar. Necesitamos un sistema bipartito en los juzgados, incluso cuando se trata de animales. En la actualidad, los animales básicamente no pueden ser parte en un proceso, ya que no existe la legitimación activa en estas causas. Alguien, quizás las organizaciones democráticas que luchan por los derechos y la protección de los animales, tiene que tener derecho a representar a los animales ante los juzgados. También se necesita personal cualificado dentro del sistema jurídico, por ejemplo, fiscales especializados, con conocimientos sobre la situación de los animales y sobre los delitos cometidos contra ellos.

Los animales son más vulnerables cuando alguien comete un delito contra ellos porque se hallan en una posición de dependencia y tienen pocas posibilidades de oponerse. La cosa se pone aún peor teniendo en cuenta que la justicia no da mucha importancia al maltrato animal y que las penas por maltrato o abandono son muy bajas o inexistentes. En Djurens Rätt pensamos que el punto de partida siempre ha de ser cómo el animal ha vivido el delito. ¡Los animales tienen derecho a la justicia!

LA CONSTRUCCIÓN DE LA SOCIEDAD Y EL MEDIO AMBIENTE

La sociedad humana está construida para satisfacer las necesidades de los humanos. No es ninguna novedad, pero cuanto más crece la población mundial, más invadimos el espacio y las condiciones de vida de los animales con los que compartimos la Tierra.

A veces, cuando se va a hacer una autovía nueva o construir una fábrica, se toma en cuenta el impacto que puede tener en los animales en las zonas más cercanas. El cambio climático y la degradación del medio ambiente casi siempre afectan primero a los animales. El debate suele ser sobre poblaciones concretas o si afecta a alguna especie amenazada. Pero esto no es lo mismo que respetar a todos los individuos animales. Si un animal es herido, se pone enfermo o se muere, quiere decir que afecta a un individuo sensible y le duele igual que si afecta a una especie protegida o no. Este es el punto de partida del trabajo de Djurens Rätt. En este capítulo examinaremos más de cerca como la construcción de la sociedad humana afecta a los animales.

Har du fått nog av trånga hönsburar, långa djurtransporter och plågsamma djurförsök?

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